domingo, 11 de septiembre de 2011

Hacks/Hackers Buenos Aires [Post I]

A partir de este post voy a empezar a subir todos los videos que conservo sobre los encuentros de Hacks/Hackers Buenos Aires realizados hasta la fecha. La idea es  propagar y difundir el concepto HH para que más periodistas y programadores se sumen a la iniciativa y colaboren en esta nueva forma de ejercer y difundir el periodismo.

Los primeros cuatro videos contienen la conferencia de apertura realizada por uno de los fundadores del grupo en Argentina, Mariano Blejman (editor del suplemento No y Cultura Digital de Página/12), durante el primer encuentro el 28 de abril de 2011, en aereatres(Capital Federal).

Debido a lo extenso de la exposición es que tomé la determinación de dividir el video original en cuatro partes. Cada bloque contiene un título y remite a la temática abordada por Blejman a medida que se fue sucediendo su conferencia.

Si bien la intención es ser lo menos reiterativo y redundante posible, resulta importante aclarar que Hacks/Hackers es una organización fundada por Burt Herman (Storify), Rich Gordon (NorthwesternUniversity) y Aron Pilhofer (The New York Times) con base en los Estados Unidos. En Argentina sus representantes son: Mariano Blejman, Martín Sarsale (CTO Sumavisos), Cesar Miquel (CEO Easytech) y Guillermo Movia (MozillaFoundation).

Sin más que aclarar, pasemos a los videos:

1º Encuentro HHBA: Mariano Blejman - El Estado del Arte from Ezequiel Clerici on Vimeo.


1º Encuentro HHBA: Mariano Blejman - Data Journalism - 4 casos from Ezequiel Clerici on Vimeo.

1º Encuentro HHBA: Mariano Blejman - Herramientas para el pediodismo digital from Ezequiel Clerici on Vimeo.


1º Encuentro HHBA: Mariano Blejman - Modelo de negocio from Ezequiel Clerici on Vimeo.


domingo, 4 de septiembre de 2011

Mi primera primicia (?)


28 de abril de 2011, primer encuentro de Hacks/Hacker BuenosAires. El lugar: areatres, Humboldt 2036, en el corazón de Palermo Hollywood. La hora de reunión: 18:30. Atrás habían quedado más de 300 km de autopista y cuatro horas de viaje desde Rosario, lo único que todavía no se había diluido era la expectativa de reunirme con gente totalmente desconocida en un lugar igual de ajeno y sin la más mínima referencia. 

Aquella tarde noche un grupo de periodistas y programadores de software, en su mayoría de Capital Federal, junto a unos cuantos de otras ciudades del país, nos reunimos con la nada ambiciosa meta de comenzar a desandar un camino colaborativo. El leimotiv: aportar ideas y debatir en pos de la construcción de nuevas formas de comunicar a través de los medios de comunicación digitales. ¿Una boludez, no?

En fin, todavía seguimos debatiendo, intercambiando ideas y generando proyectos. Eso de construir y resignificar la comunicación digital, aún nos lo debemos. Pero volviendo a aquella tarde noche de abril—razón excluyente de toda esta perorata— hubo una disertación que nos dejó a varios con la sensación de estar compartiendo algo grande, importante...

Era la primera vez que le veía el rostro a SantiagoO’donnell. Que me lo cruzaba cara a cara. Conocía su trabajo. Su trayectoria. Su paso por el LA Times, por el Washington Post, por La Nación, sus columnas en la sección El Mundo de Página/12… Enseguida me supe ante una de esas pocas plumas necesarias que le quedan a la prensa argentina. Ésas que simplemente se dedican a hacer “un poco de periodismo”; otra de esas boludeces que todavía nos gustan destacar a unos que otros tantos boludos.

Lo que no esperaba, lo que no me imaginaba, era que O’donnell iba a aparecerse con semejante facha. Que se yo, uno se imagina distintas a las personas. Por suerte siempre pasa lo mismo, uno le erra fulero. Santiago tomó el micrófono vestido con una remera tipo chomba que alguna vez debió acusar un color azul respetable, algo maltratada a falta de una buena planchada, como agarrada a las apuradas, sin muchos miramientos. Pantalón suelto, de un color verde gastado por el uso, todavía tengo dudas sobre el tipo de tela, lo único seguro es que debía de ser cómodo, liviano. Para rematar unas buenas ojotas con agarre nada despreciables (de hecho yo también tengo unas iguales y puedo dar fe de que son muy prácticas. Lamentablemente para mí, es lo único que debo compartir con el autor de Argenleaks).

Lo que sigue a continuación es lo que denomino “mi primera primicia” (?). Aquel 28 de abril de 2011, Santiago O’donnell compartía con el grupo de Hacks/Hackers Bs. As. (una cofradía de 150 desconocidos) las peripecias que debió sortear para llegar a encontrarse con Julian Assange y hacerse así con un pendrive que en su interior guardaba 2510 cables secretos redactados por la embajada norteamericana en Buenos Aires. Una recopilación de conversaciones privadas, “seguras”, entre funcionarios de la sede local del Departamento de Estado y el mainstream político, económico y periodístico del país.

Los cables que refieren a Argentina representan tan sólo el 1% de la megafiltración que sacudió— y todavía sacude— al mundo diplomático internacional y que derivó en lo que se llamó la Primavera Árabe en Oriente Medio y el Norte de África. A su vez también representa, y esto dicho por el propio Santiago O’donnell, una nueva forma de ejercer y entender el periodismo.

Wikileaks más que un sitio dedicado a publicar secretos es una idea. Un manifiesto que afirma que a mayor transparencia, mayor será el control de las sociedades sobre los actos que llevan adelante sus gobiernos. Sus creadores creen en que la publicación de estos documentos puede poner un freno a las injusticias que constantemente se maquillan como inevitables bajo el paraguas de conceptos como libertad, democracia o derechos humanos. 

Tal vez antes de realizar aquel viaje, antes de encontrarse con Assange, él sabía, intuía, que iba a terminar escribiendo Argenleaks. O tal vez no. En ningún momento se me ocurrió preguntárselo. Hoy eso es indistinto. El libro es un hecho y también es un hecho que en aquella tarde noche de abril, Hacks/Hackers Bs. As. fue el espacio en donde su autor realizó su proto-presentación en sociedad. Nos abrió la puerta de la cocina, nos dejo mirar, nos contó el cómo, los por qué, se permitió alguna que otra reflexión y en el final nos lanzó una propuesta que todavía nos retumba en la cabeza a varios.

Pero que mejor que Santiago O’donnell para contar todo esto, ¿no les parece?

1º Encuentro HHBA: Santiago O'donnell from Ezequiel Clerici on Vimeo.


Quien aparece en el segundo video es Javier Badaccaro, amigo y programador de Santiago O'donnell. Javier fue quien desarrolló el software que O'donnell utilizó para visualizar los cables de Wikileaks. Lo que sigue a continuación es la explicación técnica que dió Badaccaro frente al grupo de Hacks/Hackers Bs. As.

1º Encuentro HHBA: Javier Badaccaro from Ezequiel Clerici on Vimeo.

       

jueves, 28 de julio de 2011

El retroceso democrático de Santa Fe

 

LA LEY ELECTORAL PARA EL 24 DE JULIO ES LA 12.367, DIJO, FIRMÓ Y DECRETÓ BINNER.
EL RETROCESO DEMOCRATICO EN SANTA FE.
Marcha en defensa de la voluntad popular.

“EL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA D E C R E T A: ARTICULO 1º - Fíjase el día 24 de julio de 2011, para la realización de los comicios generales, de elección de cargos provinciales, municipales y comunales. Se proclamará a los que resulten elegidos conforme al sistema establecido en la Constitución de la Provincia y la Ley N° 12.367”, dice el texto del decreto 2897 firmado por el gobernador de la provincia Hermes Binner y el ministro de Seguridad, Alvaro Gaviola, el 30 de diciembre de 2010.
Esas eran las reglas hasta la noche del domingo 24 de julio.
Todavía se puede ver con claridad el texto completo del decreto en la página web del tribunal electoral que depende del Ministerio de Gobierno de la provincia.
Con esa claridad, entonces, se le decía a los más de tres millones de santafesinos que estaba en vigencia la ley 12.367 que fija en el 3 por ciento de los votos válidos la posibilidad de llegar a la cámara de diputados.
El Movimiento Proyecto Sur sacó el 3,59 por ciento en esas elecciones, 59.924 votos, accediendo al lugar número 14 entre los 22 legisladores que deben integrar la representación minoritaria. Con lo cual, en caso de producirse esta maniobra de despojo de la banca obtenida, se llegaría al absurdo que ingresen por la ventana nueve candidatos que sacaron menos votos que el referente de Proyecto Sur.
Sin embargo la decisión política fue tomada. El gobierno de la provincia, a través de Héctor Superti (Ministro de Justicia) y Antonio Bonfatti (Ministro de Gobierno), dicen que la ley de la dictadura, 9280, es la vigente.
De forma obediente, el tribunal electoral que incurre en un prejuzgamiento, sostiene lo mismo.
Es decir que en 96 horas el gobierno socialista borra con el codo lo que firmó el ahora candidato a presidente de la Nación.
Semejante cambio en las reglas de juego sirve para arrebatar al Movimiento Proyecto Sur de la banca que ganó con el voto popular, despreciar 60 mil voluntades y mentir sobre una supuesta ambigüedad en torno a las leyes que se aplican para definir los lugares en la Legilastura.
Para Binner la cosa estaba definida: las reglas de juego son las que marcan la ley 12.367. El 3 por ciento sobre los votos válidos. El Movimiento Proyecto Sur alcanzó el 3,59 por ciento. El Movimiento Proyecto Sur ganó la banca.
Cualquier otra interpretación en desmedro de esa realidad concreta y objetiva es una mentira manifiesta que va en contra de todos los santafesinos, no solamente de los casi 60 mil votantes.

PARA DEFENDER LA VOLUNTAD POPULAR, LAS REGLAS CLARAS EN DEMOCRACIA Y EL PLURALISMO DE VOCES, SE CONVOCA A UNA MARCHA EL LUNES 1 DE AGOSTO A PARTIR DE LAS 17.30 DESDE LA PLAZA 25 DE MAYO HASTA LA PLAZA SAN MARTIN.

Carlos del Frade.
DNI 14.729.802
0341 155 196 286.